1.- Hacer Nuevas Todas Las Cosas Introducción

Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo
nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas».

(Apocalipsis 21,5)

Concluido el diluvio:Dios bendijo a Noé y a sus hijos, y les dijo: «Sed fecundos,
multiplicaos y llenad la tierra. Infunduréis temor y miedo a todos los
animales de la tierra, y a todas las aves del cielo, y a todo lo que repta por el
suelo, y a todos los peces del mar: quedan a vuestra disposición. 
Todo lo que se
mueve y tiene vida os servirá de alimento: todo os lo doy, lo mismo que os di la hierba
verde. Sólo dejaréis de comer la carne con su alma, es decir, con su sangre, y yo os
prometo reclamar vuestra propia sangre: la reclamaré a todo animal y al hombre: a
todos y a cada uno reclamaré el alma humana. Vosotros, pues, sed fecundos y
multiplicaos: extendeos por la tierra y dominad en ella.»….

Más adelante, Yahvé al sacar al pueblo judío del dominio egipcio, les sigue instruyendo
sobre cómo ha de ser el Nuevo Orden del Mundo, para que vivan en paz en la tierra que
mana leche y miel:

Vosotros sabéis hoy la lección de Yahvé vuestro Dios, su grandeza, su mano
fuerte y su tenso brazo, sus señales y sus hazañas, las que realizó en Egipto,
contra el faraón Rey de Egipto y contra todo su territorio; lo que hizo con el
ejercito de Egipto, con sus caballos y con sus carros, precipitando sobre ellos
las aguas del mar de Suf cuando os perseguían, y aniquilándolos …,habéis
visto con vuestros propios ojos toda esta gran azaña que ha heho Yahvé.

..Guardaréis todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que os hagáis fuertes y
lleguéis a poseer la tierra a la que vais a pasar para tomarla en posesión, y para que
prolonguéis vuestros días en la tierra que Yahvé juró dar a vuestros padres y a su
descendencia, tierra que mana leche y miel.

Porque la tierra en la que vas a entrar para tomar posesión no es como el país de Egipto
del que habeis salido… Sino que la tierra a la que vais a pasar, para tomarla en posesión,
es una tierra de montes y valles, que bebe el agua de la lluvia del cielo; una tierra de la que
cuida Yahvé tu Dios; los ojos de Yahvé tu Dios estan constantemente puestos en ella, desde
que comienza el año hasta que termina. Y si vosotros obedeceis puntualmente mis
mandamientos, que yo os prescribo hoy, amando a Yahvé vuestro Dios, y sirviendole con
todo vuestro corazon y con toda vuestra alma, yo dare a vuestra tierra la lluvia a su
tiempo, lluvia de otoño y lluvia de primavera, y tu cosecharás tu trigo, tu
mosto y tu aceite; yo daré a tu campo hierba para tu ganado, y comerás y te
hartarás. Cuidado, que no se pervierta vuestro corazón y os descarréis y deis
culto a otros dioses, y os postreis ante ellos; pues la ira de Yahvé se
encendería contra vosotros y cerraría los cielos: no habría más lluvia, y el
suelo no daría su fruto y vosotros desapareceríais bien pronto de esa tierra
buena que Yahvé os da.

Poned estas palabras mías en vuestro corazón y en vuestra alma, atadlas como una señal
a vuestra mano, y sean como un signo entre vuestros ojos. Enseñadselas a vuestros hijos,
hablando de ellas tanto si estás en casa como si vas de caminito, así acostado como
levantado. Las escribiras en las jambas de tu casa y en tus puertas, para que vuestros dias
y los dias de vuestros hijos en la tierra que Yahve juro dar a vuestros padres sean tan
numerosos como los dias del cielo sobre la tierra.

Porque, si de verdad guardais todos estos mandamientos que yo os mando practicar,
amando a Yhave vuestro Dios, siguiendo todos sus caminos y apegandoos a el. Yahve
desalojara delante de vosotros a todas esa naciones, y vosotros desalojareis a naciones
mas numerosas y fuertes que vosotros….Nadie podrá resistiros..

..Y si tu escuchas de verdad la voz de Yahvé tu Dios, cuidando de practicar los
mandamientos que yo te prescribo hoy,…. te alcanzarán todas las bendiciones
siguientes, por haber escuchado la voz de Yahvé tu Dios.

Bendito serás en la ciudad y bendito serás en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el
fruto de tu suelo, y el fruto de tu ganado, el parto de tus vacas y las crías de tus ovejas.
Bendita tu cesta y tu artesa. Bendito serás cuando entres y bendito serás cuando salgas. A
los enemigos que se levanten contra ti, Yahvé los convertirá en vencidos: por un camino
saldrán a tu encuentro, y por siete caminos huirán delante de ti. Yahve mandará a la
bendición que esté contigo, en tus graneros y en tus empresas, y te bendecirá en la tierra
que Yahvé tu Dios te da.


Yahvé te establecerá como el pueblo consagrado a él, como te ha jurado, si tu guardas los
mandamientos de Yahvé tu Dios y sigues sus caminos. Todos los pueblos de la tierra verán
que sobre ti es invocado el nombre de Yahvé y te temerán. Yahvé te hará rebosar de
bienes: del fruto de tu vientre, del fruto de tu ganado y del fruto de tu tierra, en esta tierra
que él juró a tus padres que te daría. Yahvé abrirá para ti los cielos, su rico tesoro,
para dar a su tiempo la lluvia a tu tierra y para bendecir todas tus empresas.
Prestarás a naciones numerosas, y tú no tendrás que tomar prestado. Yahvé
te pondrá a la cabeza y no a la cola; siempre estarás encima y nunca debajo,
si escuchas los mandamientos de Yahvé tu Dios, que yo te prescribo hoy,
guardándolos y poniendolos en práctica, si no te apartas ni a derecha ni
izquierda de ninguna de estas palabras que yo os prescribo hoy, yando en pos
de otros dioses serviles.

Cuando te sucedan todas esta cosas, la bendición y la maldición que te he puesto delante,
si la meditas en tu corazon en medio de todas las naciones donde Yahve tu Dios te haya
arrojado, si vuelves a Yahve tu Dios, si escuchas su voz en todo lo que yo te mando hoy, tu
y tus hijos, con todo tu corazón y con toda tu alma, Yahve tu Dios cambiará tu suerte,
tendrá piedad de ti, y te reunirá de nuevo de en medio de todos los pueblo por los que
Yahvé tu Dios te haya dispersado. Aunque tus desterrados estén en el extremo de los cielos,
de alli mismo te recogerá Yahve tu Dios y vendrá a buscarte; y te llevará otra vez a la
tierra que poseyeron tus padres, y tu los poseeras, y te hará feliz, y te multiplicará más
que a tus padres. (Deuteromio Captitulos 11 y 30)

«Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica, será
como el hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia,
vinieron los torrentes, soplaron los vientos, y embistieron contra aquella
casa; pero ella no cayó, porque estaba cimentada sobre roca.Y todo el que
oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica, será como el hombre
insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los
torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue
grande su ruina.»
 (San Mateo 7, 24-27)